Las cajas que
recibieron ayudas públicas quieren evitar la publicación en detalle y de forma
personalizada de los sueldos completos de los miembros de sus consejos y de la
alta dirección de las entidades.
El límite que fijó el Banco de España para publicar la
remuneración vence el día 31 de diciembre. Su idea era publicarla de forma
individual, para dar respuesta a la alarma social creada con los últimos
escándalos de pensiones e indemnizaciones millonarias de directivos con ayudas públicas,
como los de la CAM o Nova Caixa Galicia. El Banco de España sostiene que es un
ejercicio de transparencia, de tal forma que quien no lo publique quedará
retratado. El problema reside en que nadie publique dato alguno y no quede
nadie retratado.
Ninguna de las entidades obligadas a presentar la información
ha tomado aun la decisión sobre si publicar esta información o no. Estas son
Bankia, Nova Caixa Galicia, Catalunya Caixa, Banca Cívica, Unnim, BMN, Caja
España. La mayoría de las entidades reconocen en privado que la decisión final
que se adopte dependerá mucho de lo que hagan el resto de las cajas obligadas a
publicar los sueldos.
Para contrarrestar esta situación, las cajas estudian
acogerse a la ley de protección de datos, para n autorizar la difusión de la información.
Tal como establece el artículo 11 de la LOPD, como principio legal, se requiere
el consentimiento previo del interesado para comunicar sus datos a terceros. En
este caso, pues, deberían ser los directivos los que autorizaran a su entidad a
comunicar al Banco de España los datos que les conciernen. Deberían facilitar
los sueldos, las dietas, los planes de pensiones y los blindajes.
Ref.: La Vanguardia
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