La actualización de los valores catastrales de los inmuebles
no afectará el año que viene a los más caros. También aplicará bonificaciones
sociales en el 2016.
La revisión del catastro no tendrá un efecto inmediato sobre
el impuesto de bienes inmuebles que los contribuyentes barceloneses tendrán que
pagar el año que viene.
El objetivo es efectuar una política fiscal redistributiva
que aligere la carga impositiva que padecen las familias y los barrios más castigados
por la crisis económica.
Será en el 2017 cuando algunos contribuyentes notarán el
incremento. El ayuntamiento ha anunciado bonificaciones del 100% en el caso de
familias numerosas y con discapacitados, así como a los centros sanitarios.
Ref.: La Vanguardia.
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