La declaración de la Renta es obligatoria para todos aquellos
contribuyentes que ingresen más de 22.000 euros brutos anuales de un solo
pagador, cifra que se rebaja a los 11.500 euros en caso de tener varios
pagadores, y que la aportación de al menos dos de ellos supere los 1.500 euros.
Las Comunidades Autónomas tiene
transferida la capacidad de aprobar sus propias deducciones en materias como el
alquiler de vivienda habitual y de realizar cambios en los tipos del IRPF, por
lo que conviene estar al tanto de las peculiaridades de cada región.
1. Deducción por vivienda para todos.
Desaparece el limite de renta que
existía para deducirse la compra de vivienda habitual. Quienes hayan comprado,
construido, ampliado o rehabilitado su vivienda podrán deducirse anualmente
hasta 9.040 euros, una base máxima que aumenta a 12.080 euros si la obre se ha
hecho para adecuar el hogar a personas con discapacidad.
2. Más beneficiados por hacer obras en casa.
Se amplía el límite de renta
máximo por obras en viviendas (salvo las dedicadas a actividades económicas)
hasta los 71.007 euros, un 33% más que el pasado año. Además, el porcentaje de
deducción aumenta del 10% al 20% y el límite máximo de deducción anual por cada
contribuyente pasa de los 4.000 a los 6.750 euros. El tope de incentivos para
varios ejercicios, por su parte, se incrementa desde los 12.000 a los 20.000
euros.
3. Mejoras para caseros e inquilinos.
Quienes vivan de alquiler podrán
deducirse hasta un 10,05% la cantidad que hayan pagado, siempre y cuando su
renta sea inferior a 24.107 euros, 90 más que el año pasado. La base máxima de deducción
crece ligeramente, aunque varía en función de los ingresos del inquilino.
Los propietarios verán libre de
impuestos hasta el 60% de lo que hayan ingresado por el alquiler. El porcentaje
aumentará incluso al 100% para quienes hayan alquilado su casa a jóvenes de
entre 18 y 30 años.
4. Pagan más los que más ganan.
Se añaden dos nuevos tramos, de
manera que a quienes cobraron el año pasado más de 120.000 euros se les eleva
el tramo estatal de su IRPF un punto, hasta el 22,5%, y los que ganaron más de
175.000 euros anuales, hasta el 23,5%.
Los ahorros también se han
gravado en mayor medida en el último ejercicio, ya que aquellas cuantías que
van hasta los 6.000 euros tuvieron que tributar al 19%, mientras que a partir
de esa cantidad el tipo se elevó hasta el 21%.
5. Vuelve el Impuesto de Patrimonio.
La recuperación temporal del
Impuesto de Patrimonio para los ejercicios 2011 y 2012 afectará este año a unas
160.000 personas. Sólo estarán obligados a declarar por este impuesto quienes
tengan un patrimonio global de más de un millón de euros. Tendrán que hacerlo
si el valor de su vivienda habitual supera los 300.000 euros y si la suma de
sus ahorros, vehículos, acciones, joyas u otros bienes tiene un valor por
encima de los 700.000 euros, cifra que varía en algunas Comunidades Autónomas.
6. Adiós al cheque-bebé.
Desaparece la deducción de 2.500
euros por nacimiento o adopción que se aprobó en el ejercicio 2007 y benefició
a 1,5 millones de familias durante los casi tres años que estuvo en vigor. El incentivo
costó casi 4.000 millones de euros al
Estado.
7. Menos impuestos para prejubilaciones y bonus.
Las rentas irregulares, aquellas
ganadas de forma excepcional a raíz de la actividad laboral, quedan libres de
impuestos por el 40% de la cuantía hasta los 300.000 euros a partir de ahora.
Quienes durante el pasado año realizaran aportaciones a su plan de pensiones o dieran donativos a ciertas entidades, podrán ahorrar hasta 2.700 euros en el IRPF de este año.
Quienes durante el pasado año realizaran aportaciones a su plan de pensiones o dieran donativos a ciertas entidades, podrán ahorrar hasta 2.700 euros en el IRPF de este año.
Ref.: ABC
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