El Gobierno remitió el pasado mes de mayo a las Cortes del
Anteproyecto de Ley de Apoyo a los Emprendedores y su internacionalización.
¿Qué aspectos legales debe tener en cuenta quien se vaya a lanzar a una
aventura empresarial? ¿Qué no puede dejarse en el camino?
Según los expertos, hay puntos fundamentales a fijarse.
Es necesario establecer una toma de control entre el
emprendedor y el inversor, para así determinar cuál de las dos partes tiene
capacidad para decidir o para votar en una situación determinada.
Firmar un pacto de socios o un pacto de accionistas, con el
que se regulen no sólo las relaciones entre las partes, sino la gestión del
negocio en un futuro, un tema estrictamente jurídico que afectará al rumbo de
la compañía.
Es muy útil, además, firmar las cláusulas de no competencia,
para que ambas partes se comprometan a entregar todo su tiempo de trabajo e
ideas al proyecto en cuestión.
Los expertos apuntan que la ley es mejorable, pero aún así
opinan que crear una nueva norma fiscal de Seguridad Social y laboral es
beneficioso para el emprendedor.
El principal problema viene con la escasez de recursos. Se
estima que los fondos disponibles en el mercado para financiar proyectos oscila
entre los 3.200 y los 5.000 millones de euros, pero sin conexión entre
emprendedor e inversor.
Hay un fenómeno en auge, el Bussines Angel, los cuales no
aportan sólo dinero, sino que al tratarse de empresarios o profesionales
cualificados, también brindan su apoyo con sus conocimientos y experiencia. Los
BA buscan el beneficio económico, pero su finalidad es también la de devolver a
la sociedad parte de lo que ésta le ha dado.
Una de las medidas más esperadas es la creación de un
régimen especial de IVA de caja, con el que las pymes y autónomos podrán
aplazar el pago hasta el momento del cobro de la factura.
El decreto prevé además una agilización de los permisos de
trabajo y de residencia con el objeto de atrae talento a España.
Los expertos valoran positivamente medidas como disponer de
ventajas fiscales para fomentar la reinversión, cotizaciones más bajas para
pluriempleados, responsabilidad limitada ante las deudas, abaratamiento de los
costes iniciales, segundas oportunidades para reflotar negocios o la creación
de una nueva figura mercantil, el Emprendedor de Responsabilidad Limitada
(ERL). Constituyen piezas importantes de esta batería de reformas.
Pese a la buena acogida de la Ley, hay cosas que perjudican
notablemente al emprendedor, sobretodo la enorme carga burocrática que sufre.
Se gasta mucho tiempo y dinero en papeles y trámites.
También se prevé la necesidad de ahondar más en el ámbito
territorial para permitir salvar la distancia geográfica que dificulta lanzar
proyectos empresariales en distintos lugares de España.
Ref.: Cinco Días
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